Reparación de lavavajillas en Las Palmas de Gran Canaria: cuando no lava bien, casi nunca es avería

Atendemos a domicilio, en los 21 municipios de la isla, lavavajillas que no desaguan, dejan velo blanco, pierden agua o se paran a mitad de programa, y lavavasos de barra. Primero el diagnóstico.

  • 21Municipios de Gran Canaria
  • 0 €Presupuesto tras el diagnóstico
  • Casa y barraDoméstico e industrial

Técnico de Top Solution reparando un lavavajillas en Gran Canaria

Qué hacemos, y con qué criterio. Reparamos lavavajillas domésticos, lavavasos de barra y máquinas de capota en toda Gran Canaria, dentro de nuestro servicio técnico en Las Palmas. Aquí, buena parte de los avisos de «no lava bien» no son averías, sino agua. Cal en los brazos, sal agotada y un nivel de dureza que sigue como salió de fábrica. Cuéntanos marca y síntoma: si lo arreglas tú, te lo decimos gratis.

¿Tu lavavajillas ha dejado de hacer su trabajo?Dinos la marca y en qué minuto del programa falla. Con eso ya orientamos bastante.

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Averías de lavavajillas que atendemos en Gran Canaria

Un lavavajillas sigue siempre el mismo guion —llena, calienta, lanza el agua, la filtra y la echa— y el síntoma dice en qué punto se rompe. Lo que distingue a esta isla es la otra mitad de los avisos: aparatos que lo completan sin fallar y aun así devuelven la vajilla mal lavada.

Síntomas frecuentes y dónde suele estar la causa real.
Qué notas Dónde suele estar ¿Avería o mantenimiento?
Velo blanco en la vajilla Cal en los brazos, sal agotada, dureza baja Mantenimiento
Un cesto limpio y el otro no Desviador de caudal o acople del brazo alto Suele ser avería
Agua parada en el fondo Filtros, bomba o red del fregadero Las dos cosas
Arranca y no se llena Llave, filtro de la toma o electroválvula Avería o instalación
Lava en frío Resistencia, sonda o control Avería
Sale todo mojado Abrillantador agotado o condensación normal Casi nunca es avería
Charco bajo el mueble Manguera, dosificador o depósito de sal Avería
Espuma por la puerta Detergente de lavar a mano Ninguna de las dos
Se para y pita Código de error: llenado, desagüe o temperatura Según la familia

¿No sabes en cuál encaja lo tuyo?Descríbenos qué hace y cuándo se planta. Te orientamos antes de mover a nadie.

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El agua que le llega a tu lavavajillas en Gran Canaria

El agua de la cocina rara vez viene aquí de un solo sitio: buena parte es agua de mar desalada, en muchos puntos mezclada con agua de pozo salobre, y en las medianías entra agua de presa y de galería. La proporción cambia por municipio y por época. De ahí lo que más consecuencias tiene: el nivel de dureza de fábrica casi nunca es el correcto aquí.

Desalada no significa blanda, y menos aún sin sales

El agua desalada se remineraliza antes de entrar en la red y llega con dureza moderada, no nula. Pero dureza y sales disueltas no son lo mismo: la tira reactiva mide calcio y magnesio, no cloruros. Por eso hay cocinas donde la vajilla sale sin velo de cal y aun así marcada: lo que queda al evaporarse la última gota es sal. Y esos cloruros pican el acero inoxidable.

El mismo aparato, dos aguas distintas

Un modelo idéntico se comporta al revés en Tejeda y en Puerto Rico. En las medianías y la cumbre la incrustación es rápida: brazos cegados y velo blanco al mes de estrenar. En el sur árido vemos menos cal y más mancha de secado. Antes de tocar nada pedimos dos datos: la tira reactiva y el dato de dureza del suministrador, repetidos al año porque la mezcla de red cambia en temporada seca. Si la cal se nota, también trabaja contra la lavadora.

Lo que aparece en la vajilla suele decir qué agua hay detrás.
Lo que ves al abrir Qué agua hay detrás Por dónde se empieza
Velo blanco que se va con ácido Agua dura de medianías o mezcla de época seca Sal, dureza y brazos
Gotas secas con borde y halo Sales disueltas: pozo salobre o desalada Abrillantador y tratamiento de entrada
Cristal mate que ya no vuelve Agua blanda con programa muy caliente Bajar temperatura y dosis
Puntitos de óxido en cestas Cloruros o sal derramada en la cuba Ciclo de aclarado y tapón del depósito
Arenilla en el fondo Aljibe, depósito comunitario o red con sedimento Filtro de la toma y filtros de cuba
Todo mojado y la cocina cargada Humedad alta y secado por condensación Abrir la puerta al terminar
Testigo de sal con el depósito lleno Sal apelmazada por humedad Vaciar, aclarar y rellenar

La panza de burro también se nota al abrir la puerta

En la capital y en la vertiente norte hay temporadas largas de cielo tapado y humedad alta, y se nota dentro del aparato. El secado por condensación rinde peor: la vajilla sale templada y húmeda sin que nada esté roto. La sal se apelmaza, y el testigo se enciende aunque quede sal dentro. Y con la puerta cerrada a tope, la cuba coge olor a cerrado. Dejarla entreabierta un dedo resuelve las tres.

¿No sabes qué dureza tiene tu agua?Llámanos o escríbenos por correo. Te decimos qué mirar y cómo dejar el aparato ajustado.

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Por qué la cal estropea el lavado sin romper nada

En un termo o en una lavadora la cal ataca a la resistencia. En un lavavajillas hace eso y algo más: se deposita dentro de los brazos aspersores y va cerrando los agujeros por donde sale el agua. El aparato funciona, calienta y termina el programa; simplemente ya no llega agua a toda la cuba.

Los orificios de un brazo no son iguales: los de los extremos salen inclinados y dan el empuje que lo hace girar, y los del centro solo mojan. Cuando la cal cierra los inclinados, el brazo pierde vueltas antes de perder caudal. Por eso el primer aviso nunca es «sale poca agua», sino «hay una zona que no se lava».

El desviador de caudal: quién decide si moja arriba o abajo

Muchos modelos no alimentan los dos brazos a la vez: una válvula desviadora manda todo el caudal a un nivel y luego al otro, por turnos, para no repartir la presión. Gira empujada por el agua, y la cal la traba: un nivel se queda seco el programa entero, con el mismo síntoma que unos brazos sucios. Para distinguirlo, abre a media hora y toca los dos: si uno está empapado y el otro seco, es el desviador; si ambos giran con desgana, es cal. Arriba falla también el acople del brazo superior.

Limpiar los brazos sin estropearlos

El inferior sale tirando hacia arriba; el superior lleva una tuerca de mano. Se enjuagan a contracorriente y se dejan media hora en agua caliente con ácido cítrico. Los agujeros se repasan con cerda de cepillo, nunca con aguja metálica: agranda el orificio y le cambia el ángulo. Para saber si giran, pega un trocito de cinta en un extremo y mira si se ha movido al terminar.

Limpieza de los brazos aspersores de un lavavajillas en Gran Canaria
Los agujeros inclinados de los extremos hacen girar el brazo, y son los primeros en cerrarse.

Para qué sirve la sal y por qué aquí no es opcional

Dos frases que oímos cada semana: «el depósito no me baja nunca» y «eché sal y salió peor». Casi todos llevan dentro un descalcificador de resinas que intercepta el calcio y lo cambia por sodio antes de que el agua entre en la cuba. Esas resinas se saturan, y la única forma de devolverlas a cero es pasarles una salmuera. De ahí sale la sal: no lava, regenera el descalcificador.

La regeneración ocurre dentro del programa y suelta esa salmuera al desagüe. Subir el nivel de dureza hace que regenere más a menudo: algo más de sal y unos minutos más de ciclo, que es lo que pide el agua dura. Si el depósito no baja en meses, el aparato cree que tu agua es blanda.

Los cuatro fallos que encontramos en casi todas las cocinas

  • El nivel de dureza sigue como salió de fábrica. Viene en un escalón bajo, para aguas blandas, y nadie lo toca al instalar.
  • El modo «pastilla todo en uno» activado. Recorta la dosificación de sal porque da por hecho que la pastilla lo cubre. Con agua dura no lo cubre.
  • La tapa mal roscada. Entra agua con detergente y arruina la resina: una reparación cara por medio giro de tapón.
  • Sal derramada sin aclarar. Los granos que caen fuera pican el acero. Después de rellenar, un programa corto en vacío.

El abrillantador es otra cosa distinta

No ablanda nada. Se dosifica en el aclarado final y hace que el agua escurra en lámina en vez de quedarse en gotas. Su rueda va de 1 a 6: corto deja puntos, pasado deja estrías. Ajustarlo es gratis y resuelve buena parte de los «no seca». Y la sal debe ser específica, en gránulo grueso: la de mesa lleva antiaglomerantes que degradan la resina y la fina se apelmaza con la humedad de aquí. La misma cal trabaja contra tu termo eléctrico.

Depósito de sal y descalcificador de un lavavajillas en Gran Canaria
La sal regenera las resinas del descalcificador interno. No interviene en el lavado.

¿Tu vajilla sale con velo blanco?Antes de mandar técnico te explicamos qué comprobar. Muchas veces se queda ahí.

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Manchas: cuáles se van, cuáles no y cuáles no son cal

La prueba que separa lo reparable de lo que no

Llena un vaso afectado con agua caliente y una cucharada de ácido cítrico —o vinagre blanco— y déjalo media hora. Si recupera la transparencia, era cal: se corrige con sal, dureza bien puesta, brazos limpios y un ciclo en vacío con descalcificante dos veces al año. Si sigue mate, el problema es otro.

El vidrio picado no vuelve, y aparece donde menos se espera

Cuando el vaso sigue lechoso, con irisaciones azuladas a contraluz, no hay suciedad que quitar: falta superficie de vidrio. El agua blanda, caliente y alcalina arrastra los iones alcalinos de la capa exterior y deja una microrrugosidad que dispersa la luz. Se frena bajando temperatura y dosis, pero no se revierte. La paradoja local: lo vemos en casas que presumen de que «aquí no hay cal». Lo decimos antes de que alguien compre un aparato nuevo que le dejará las copas igual.

Lavavajillas que no lava bien la vajilla en Gran Canaria
Si el ácido devuelve la transparencia, era cal. Si no, es corrosión del vidrio.

El desagüe compartido en los pisos antiguos de la capital

Un lavavajillas doméstico casi nunca tiene desagüe propio: vierte en la red del fregadero. En cocinas antiguas de Vegueta, Triana, Arenales o Schamann eso suele ser un bote sifónico bajo el suelo que recoge fregadero y lavadora, con el lavavajillas enchufado después a lo que había.

Cuando aparece agua sucia dentro de la cuba

Si al abrir encuentras agua turbia con restos que no son tuyos, ha entrado por la manguera de desagüe. Ocurre cuando la red común va justa y otro aparato vacía a la vez, o cuando el bote sifónico está cargado de grasa. Con agua dura el jabón reacciona además con el calcio y forma una costra que estrecha la tubería.

La manguera larga y la altura del bucle

El alargador de cuatro metros resta caudal a una bomba calculada para poco recorrido. Y el bucle antirretorno: la manguera debe subir antes de bajar al desagüe, o la cuba se vacía sola por sifonamiento.

La prueba del cubo, y qué miramos si el aparato sí falla

Una comprobación zanja la discusión: saca la manguera de desagüe del sifón, métela en un cubo y lanza el aclarado. Si el agua cae con fuerza, la bomba está sana y el problema está en la tubería de la cocina: otro oficio y otro precio. Si no cae, sí es el aparato: los filtros del fondo cargados de restos, o la bomba de desagüe con el impulsor trabado por un trozo de copa, un hueso o una etiqueta de papel.

Revisión de un lavavajillas que no desagua en Gran Canaria
Antes de abrir el aparato conviene descartar la red de desagüe de la cocina.

Hostelería del sur: lavavasos de barra y máquinas de capota

En Maspalomas, Playa del Inglés, Puerto Rico, la costa de Mogán y la restauración del Puerto de La Luz, la máquina de barra es un equipo de producción. Un doméstico hace un ciclo de una o dos horas; un lavavasos hace ciclos de uno a tres minutos, decenas de veces por servicio, con la cuba llena de agua caliente que se reutiliza.

Descalcificar no es desalar, y esa diferencia cuesta dinero

Es el error más caro del sur. Un descalcificador de resinas quita dureza, pero deja intactas las sales disueltas. Con pozo salobre o desalada de conductividad alta, el vaso sale sin cal y aun así con mancha: lo que queda al evaporarse la última gota es sal, no carbonato. Ahí no hay detergente que valga, hace falta tratar el aclarado con ósmosis inversa o un desmineralizador.

El boiler, y por qué el primer aviso es «va lenta»

La pieza clave es el calderín de aclarado: un depósito con resistencia que mantiene agua por encima de la temperatura de lavado. Ese chorro final higieniza por choque térmico y seca solo, porque el vaso sale tan caliente que el agua se evapora. Cuando se incrusta, la costra aísla la resistencia y el control no da paso al aclarado hasta alcanzar temperatura: el ciclo se alarga, y el camarero dice que la máquina va lenta antes que decir que los vasos salen mojados.

Lo que siempre se descuida

Las bombas dosificadoras llevan un tubo de silicona que se cristaliza: la máquina sigue lavando, pero sin producto. El filtro de cuba y el rebosadero se limpian entre tandas. Y el equipo de entrada necesita su regeneración: vemos columnas saturadas mientras el dueño cree que su agua está tratada. En el sur no hay temporada baja: el mantenimiento se pauta por horas de servicio, no por calendario. Si el local tiene cámaras frigoríficas, lo vemos en la misma visita.

¿Tu lavavasos deja los vasos con mancha?Llámanos o escríbenos por correo. Miramos la máquina y el agua que le entra.

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No coge agua, o gotea donde no se ve

Si arranca y no se llena, la revisión va de lo accesible a lo escondido: llave de escuadra, filtro de la toma —que aquí se ciega antes de tiempo por arenilla y cal—, aquastop disparado, electroválvula con la membrana incrustada y presostato con el tubito sucio.

Las fugas corren más prisa porque el aparato va encastrado y el agua no se ve hasta que ha hecho daño. Mojar por delante apunta a la goma de puerta; en marcha, al retén de la bomba; solo al vaciar, a una abrazadera floja; con óxido, al depósito de sal fisurado. Que la bomba no pare de sonar es el antidesbordamiento. Cierra la llave y desenchufa: con esta humedad, un aglomerado empapado ya no se seca.

Localización de una fuga de agua en un lavavajillas en Gran Canaria
Encastrado bajo la encimera, un goteo lento tarda semanas en salir a la vista.

Cómo trabajamos, paso a paso

  1. Nos cuentas qué haceMarca, modelo y en qué minuto falla.
  2. Descartamos lo que no es averíaSi es sal, filtros, brazos o dureza, te lo explicamos y no cobramos.
  3. Cita cerrada y aviso antes de salirLa hostelería va por delante: una barra parada bloquea el servicio.
  4. Diagnóstico delante de tiSeparando aparato, agua e instalación.
  5. Presupuesto cerrado antes de tocar la piezaMano de obra, repuesto y desplazamiento en una cifra.
  6. Prueba completa y garantíaNo cerramos el aviso hasta ver un ciclo entero terminado.

Llámanos o escríbenos por correoAtendemos vivienda, alquiler vacacional y hostelería en toda Gran Canaria.

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Zonas de Gran Canaria donde trabajamos

Cubrimos los 21 municipios de la isla:

  • Capital y su entorno

    Vegueta, Triana, Arenales, Schamann, Guanarteme y Puerto de La Luz. Desagües compartidos de piso antiguo.

  • Este y sureste

    Telde, Ingenio, Agüimes, Santa Lucía de Tirajana y Valsequillo. Mezclas de red que cambian con la época.

  • Sur y costa turística

    San Bartolomé de Tirajana, Maspalomas, Mogán, Puerto Rico y La Aldea de San Nicolás. Hostelería y agua salobre.

  • Norte, medianías y cumbre

    Arucas, Gáldar, Santa María de Guía, Moya, Firgas, Valleseco, Agaete, Teror, Santa Brígida, Vega de San Mateo, Artenara y Tejeda.

Ventajas de contratarnos a nosotros

  • Primero el agua, luego la pieza

    Distinguir cal de avería cambia la factura.

  • Te ahorramos la visita si podemos

    Si es sal, filtros o brazos, te lo explicamos sin cobrar.

  • Una sola cifra

    Mano de obra, repuesto y desplazamiento juntos.

  • Prioridad para la barra

    Un lavavasos parado en hora punta no deja servir.

  • Repuestos comunes a bordo

    Bombas, electroválvulas, brazos y gomas, en el vehículo.

  • Toda la isla

    De la costa a la cumbre, pueblos del interior incluidos.

Por qué elegirnos frente a otros servicios técnicos

Tres maneras de dejar al cliente con la sensación de haber pagado de más, y las tres nos llegan en segunda visita. Cambiar una bomba de desagüe sana porque nadie hizo la prueba del cubo: el atasco estaba en la red de la cocina. Cobrar el aparato cuando fallaba la instalación: una manguera alargada de más, un bucle tumbado, una llave a medio cerrar. Y vender el tratamiento de agua equivocado: poner un descalcificador donde el problema eran las sales disueltas. Añadimos una cuarta que nos cuesta trabajo: cuando reparar se acerca al precio de un aparato nuevo, lo decimos con las dos cifras delante.

Reparar, mantener o cambiar: la cuenta honesta

Este es nuestro criterio. La decisión final es tuya, pero la información va completa.

Qué recomendamos ante cada situación, y por qué.
Lo que nos encontramos Qué decimos Motivo
Velo blanco y sal sin estrenar Puesta a punto, no reparación No hay pieza que devuelva el lavado
Un nivel lava y el otro no Sí es reparación Desviador de caudal o acople del brazo alto
Agua parada y el fregadero lento El aparato no es el problema Está en la red de desagüe
Bomba de lavado o placa en aparato básico y viejo Normalmente no compensa Se acerca al precio de uno nuevo
Cristalería mate en toda la casa No hay reparación posible Es superficie de vidrio perdida
Mancha en barra con agua salobre Tratar la línea de aclarado El descalcificador no retira sales
Aparato reciente con fallo electrónico Mira la garantía antes de llamarnos Puede salirte gratis por el fabricante

¿Te han dicho que no tiene arreglo?Merece la pena una segunda opinión antes de comprar aparato nuevo.

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Casos habituales en Gran Canaria

Avisos que atendemos con frecuencia, contados sin identidad del cliente.

Velo blanco y sospecha de bomba — Vega de San Mateo

Casa de medianías, aparato de dos años. El depósito de sal estaba lleno, pero el nivel de dureza seguía en el escalón de fábrica y el modo de pastilla todo en uno, activado: apenas regeneraba. Se ajustó, se desactivó el modo y se limpiaron brazos y filtros.

El cesto de arriba salía sucio y el de abajo perfecto — Telde

Se había cambiado el brazo superior sin resultado. Fallaba la válvula desviadora, trabada por cal, que no mandaba caudal al nivel alto. Se liberó y se pautó un ciclo descalcificante.

Agua sucia dentro de la cuba al abrir — Vegueta

Piso antiguo con bote sifónico común para fregadero y lavadora. La prueba del cubo dejó claro que la bomba vaciaba con fuerza: el retorno entraba por una manguera tumbada, sin bucle. Se recolocó y se limpió la red.

Vasos con mancha en un lavavasos de barra — Playa del Inglés

Local que había probado tres detergentes y dos abrillantadores. El equipo de entrada quitaba dureza, pero el agua traía sales disueltas y la marca salía al evaporarse la última gota. Se trató el aclarado y se descalcificó el boiler.

¿Tu caso se parece a alguno de estos?Contacta ahora, estaremos encantados de ayudarte. Cuéntanos el síntoma y te orientamos.

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Preguntas frecuentes sobre lavavajillas en Gran Canaria

Mi agua es desalada. ¿Qué nivel de dureza pongo?

El que salga de medirla. Pasa la tira reactiva por el grifo o pide el dato a tu suministrador. La desalada llega remineralizada y no siempre es blanda, y donde se mezcla con pozo la dureza cambia según la época.

Uso pastillas todo en uno y el depósito de sal sigue lleno. ¿Está mal?

Probablemente sí. Muchos aparatos traen un modo para pastillas multifunción que recorta la dosificación de sal. Con agua dura la pastilla no cubre la dureza real, el descalcificador deja de regenerar y la cal entra directa a la cuba.

Un cesto sale limpio y el otro sucio. ¿Qué le pasa?

Abre a media hora y toca los dos brazos. Si uno está empapado y el otro seco, lo más probable es una válvula desviadora trabada por cal: reparte el caudal entre niveles y ha dejado de mandar agua a uno.

¿Puedo limpiar yo los brazos? ¿Con qué?

Sí, y te ahorras la visita. El inferior tira hacia arriba y el superior lleva tuerca de mano. Media hora en agua caliente con ácido cítrico y los agujeros repasados con cerda de cepillo, nunca con aguja metálica.

Se me ha derramado sal dentro de la cuba. ¿Pasa algo?

Conviene arreglarlo hoy. Los granos sueltos liberan cloruros, que pican el acero y dejan puntitos de óxido en cestas y cubiertos. Recoge lo que puedas y lanza un programa corto en vacío.

Las copas están mate y no vuelven ni con vinagre. ¿Se arreglan?

No. Si tras el remojo en ácido siguen lechosas, es corrosión del vidrio: el agua blanda, caliente y alcalina ha arrastrado los iones de la capa exterior y falta superficie. Se frena bajando temperatura y dosis, pero no se revierte.

Aparece agua sucia del fregadero dentro del lavavajillas.

Entra por la manguera de desagüe, no lo genera el aparato. Pasa donde el lavavajillas comparte bote sifónico con fregadero y lavadora, sobre todo si la manguera va tumbada sin altura de bucle.

No desagua pero la bomba suena. ¿Qué compruebo antes de llamar?

La prueba del cubo. Saca la manguera del sifón, métela en un cubo y lanza el aclarado. Si el agua cae con fuerza, la bomba está bien y el atasco está en la tubería de la cocina. Si no cae, revisa los filtros.

Con la humedad de aquí no me seca. ¿Es normal?

Bastante. La mayoría secan por condensación, con el calor que la vajilla acumula en el aclarado final, y con la panza de burro ese vapor se cede peor. Abre la puerta al terminar.

Huele a alcantarilla cuando abro la puerta. ¿Está roto?

Casi seguro que no. Si desagua bien, falla el cierre hidráulico: un sifón secado por falta de uso o una manguera conectada directamente a la bajante. Si el olor es a rancio, es grasa en los filtros.

¿Merece la pena un contrato de mantenimiento para el de casa?

Para una vivienda, no. Lo que evita casi todas las visitas lo haces tú: filtros cada una o dos semanas, brazos cada dos o tres meses, sal siempre y un ciclo descalcificante dos veces al año. Contratarlo tiene sentido en barra.

¿Trabajáis con lavavasos de barra y máquinas de capota?

Sí, y con otra prioridad, porque una máquina parada corta el servicio. Revisamos boiler de aclarado, bombas dosificadoras, cuba y rebosadero, y el agua que entra: en el sur muchas manchas no se quitan con más descalcificador.

¿Tu duda no está aquí?Pregúntanos directamente. Respondemos aunque al final no acabes contratando el servicio.

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Precios orientativos de reparación de lavavajillas en Las Palmas de Gran Canaria

Las cifras de abajo son orientativas, no un presupuesto. El precio depende de la avería, del desmontaje que exija el modelo y de la disponibilidad del repuesto en la isla, que en piezas raras añade días de espera. El IGIC va aparte, en la factura.

Precios orientativos en Gran Canaria, sin IGIC. El presupuesto exacto es personalizado y sin compromiso.
Intervención Desde De qué depende
Presupuesto tras el diagnóstico 0 € Gratuito y sin compromiso
Desplazamiento y diagnóstico desde 35 € Se descuenta si autorizas la reparación
Puesta a punto: brazos, filtros y dureza desde 45 € Estado de la incrustación
Desbloqueo de la bomba de desagüe desde 55 € Accesibilidad del modelo
Desviador de caudal o acople del brazo alto desde 70 € Pieza y desmontaje
Electroválvula, aquastop o manguera desde 70 € Tipo de conexión y marca
Cambio de bomba de desagüe desde 85 € Precio del repuesto
Cambio de resistencia o sonda desde 95 € De flujo o independiente
Cambio de bomba de lavado desde 135 € Rara vez compensa en gama básica
Boiler de barra y tratamiento de agua A medida Horas de servicio y sales disueltas

Si hay otro aparato tocado —lo normal con agua dura—, lo vemos en la misma visita: la ficha de frío es la de reparación de neveras en Gran Canaria, y el resto está en la página principal de Top Solution.

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